LA MIRADA DEL BÚHO

Mientras nuestra ciudad comienza a relucir por la luz que ofrece la llegada de la «nueva normalidad», la nube de la incertidumbre acecha en la cabeza de la mayoría de algecireños como la montera cubre el peñón en días de levante.

Y tras ver como vuelve el ocio para los adultos, echo en falta ver como los más pequeños, esos que han sufrido en silencio las consecuencias de este maldito virus, tienen sus momentos de ilusión.

Durante el último fin de semana de octubre se celebra en nuestro pueblo la tradicional fiesta de los Tosantos, donde las calles se llenarán de alegría con la primera fiesta en la normalidad.

Las risas de los más pequeños llegarán dando vida al centro de nuestro pueblo, con la compra de frutos secos de la mano de padres y abuelos que les contarán las historias de Algeciras y cómo desde tantos años atrás, esta fiesta les llenaba de ilusión.

 

Celebración Tosantos Algeciras. Foto de Daniel Gil

También se cubrirán de pequeños sustos cada uno de nuestros barrios, con pequeños y mayores pidiendo dulces en las casas de sus vecinos al grito  de «truco o trato», una tradición venida de bien lejos pero que tanto gusta.
Y digo yo, mientras traiga ilusión y vida a los algecireños, ¿Qué más da de donde venga?

Permitamos a nuestra imaginación volar durante esa noche, disfrutemos de Algeciras y su encanto.

Volvamos a salir, reír, bailar y cantar. Volvamos a ser especiales juntos.

 

Articulo de Alessandra González