Cuando el juego deja de ser un juego
El mundo actual las actividades interactivas de ocio han proliferado como consecuencia de la generalización de internet y la llegada de nuevos productos que han cambiado el panorama del entretenimiento.
Los videojuegos se han convertido en el principal pasatiempo para millones de personas en todo el planeta, pero siempre se debe tener un consumo responsable como con cualquier otro tipo de productos. Recientemente, en España, se ha producido la primera hospitalización de un menor de edad como consecuencia de una patología asociada al uso excesivo de esta forma de entretenimiento.
Pese a no ser casos tan extremos, hay muchas otras personas que presentan una adicción en referencia a ponerse a los mandos de una consola. Esto no debe desenfocar la realidad acerca de lo beneficioso de todo el ámbito gaming como actividad controlada. Sin embargo, se deben promover hábitos saludables entre los más jóvenes, para que la práctica de deporte o de tener una vida activa no caiga en el olvido, al emplear la práctica totalidad del tiempo libre a estar sentado en una silla o en el sofá de casa, mientras se juega a un videojuego o se utiliza internet.
Es labor de toda la sociedad concienciar desde etapas tempranas de la vida, acerca de los problemas que puede acarrear el consumo excesivo de las nuevas tecnologías. Hay que buscar el entretenimiento, pero siempre con unos límites que permita a la persona discernir entre lo que es ocio y lo que sería dependencia de esa actividad en cuestión.
Individuos que superan la mayoría de edad, tienen acceso también a un juego online que puede dejar de ser divertido y convertirse en adicción. Las plataformas de apuestas están marcando también la pauta del ocio para millones de personas en todo el mundo. Todos esos individuos que acceden a estos servicios deben tener un autocontrol, así como establecer unas horas máximas diarias en las que jugar a este tipo de productos. Sino se llevan a cabo estas premisas se puede perder control, y experimentar ciertas patologías que a la larga pueden ser nocivas para la salud de esos individuos.
En definitiva, es cierto que las nuevas tecnologías traen de la mano una diversión sin límites que se ha generalizado en todo el planeta. Es labor de cada persona y de todos los agentes involucrados hacer ver a estas actividades como un entretenimiento que no deben causar dependencia alguna.